A partir de 2027, el BMW M Neue Klasse marcará un antes y un después en el segmento de los vehículos de alto rendimiento. Será la primera vez que BMW M ofrezca un modelo completamente eléctrico, inaugurando una nueva era en deportividad. “Los modelos del BMW M Neue Klasse están destinados a establecer un nuevo referente en el segmento de vehículos de alto rendimiento”, afirma Franciscus van Meel, Director General de BMW M GmbH. “Con la tecnología modular de la Neue Klasse llevamos la experiencia de conducción M a un nivel totalmente nuevo, ofreciendo dinamismo listo para circuito y perfectamente usable en el día a día.”
El BMW M Neue Klasse refleja fielmente el ADN de la marca, propulsándolo hacia el futuro con una experiencia de conducción electrificada sin precedentes. Su tren motriz 100 % eléctrico redefine la manera en que se entiende el alto rendimiento: entrega instantánea de potencia, comportamiento afilado y capacidad para circuito, todo ello combinado con una autonomía notable, carga ultrarrápida gracias a la arquitectura de 800 voltios, y una recuperación de energía excepcional. La nueva plataforma, con tracción individual controlada de forma centralizada, abre la puerta a otro nivel de precisión y seguridad en los futuros modelos BMW M.
BMW M eDrive: un concepto revolucionario de rendimiento
El BMW M Neue Klasse ha sido desarrollado desde cero. En el centro del proyecto se encuentra el sistema BMW M eDrive, basado en la tecnología Gen6. Cada rueda cuenta con su propio motor eléctrico y, junto con el software del “Heart of Joy”—el Control Dinámico de Rendimiento BMW M—se consigue un control sin precedentes del par, la recuperación y la respuesta del vehículo.
Todos los modelos eléctricos de la gama M Neue Klasse incluyen dos unidades de transmisión, una en cada eje, formadas por un motor eléctrico por rueda. Este esquema permite combinar la esencia de la tracción trasera M con las ventajas de una tracción total inteligente. El eje delantero puede desacoplarse por completo, proporcionando eficiencia y mayor autonomía en conducción diaria, especialmente en autopista. Además, diferentes modos de conducción, cambios de marcha simulados y un paisaje sonoro exclusivo refuerzan la identidad M incluso en un vehículo totalmente eléctrico.
Las unidades de transmisión eléctrica destacan por su espectacular densidad de potencia, siendo las más potentes jamás utilizadas por BMW M. Cada conjunto integra motores eléctricos paralelos, caja de cambios individual por rueda, inversor y sistema de lubricación. El resultado: una gestión del par ultra precisa, máxima recuperación energética y un rendimiento que supera todo lo visto hasta ahora en un modelo de producción de BMW M.
Batería de alto voltaje diseñada para el rendimiento
La batería supera los 100 kWh y ha sido optimizada específicamente para las exigencias de un vehículo de alto rendimiento. Su química, ahora “diseñada para potencia”, el avanzado sistema de refrigeración y el Energy Master permiten corrientes más altas, mayor potencia sostenida y tiempos de carga aún más rápidos que en otros modelos de la Neue Klasse.
Además, el BMW M Neue Klasse alcanza los valores más altos de recuperación energética de toda la gama Gen6. La carcasa estructural de la batería —que une directamente los ejes delantero y trasero— incrementa la rigidez del conjunto, lo que se traduce en una dinámica más precisa y estable.
La arquitectura electrónica del vehículo también juega un papel clave. Sus cuatro “Superbrains” centralizan la potencia de cálculo para la dinámica de conducción, conducción automatizada, infotainment y funciones de confort. Esto no solo mejora el rendimiento en tiempo real, sino que también permite actualizaciones de software más rápidas y profundas.
Diseño ligero e innovador con materiales de nueva generación
La construcción ligera continúa siendo esencial para BMW M, y por primera vez la marca incorporará elementos de fibra natural en su gama eléctrica de alto rendimiento. Este material, utilizado desde 2019 en competición, ofrece propiedades similares a la fibra de carbono, pero con una reducción de hasta el 40 % en emisiones de CO₂ durante su producción.




